¿Existe el mal de ojo y puede tener efectos reales en las personas?
Por Ana Laura Tello Barrios
“Antes de que el alma pueda ver, debe haberse alcanzado la Armonía interior, y los ojos carnales han de estar cegados a toda ilusión”
Petronila Bavlatski
El ser humano está expuesto a una infinidad de posibles infortunios que pueden presentársele, pero ¿cuál puede ser el origen de dichos contratiempos?
Puede ocurrir la creencia de que estos “males” son totalmente aleatorios. Se padecen simplemente porque se está en el lugar equivocado, o en el momento inoportuno. O pueden ser consecuencia de acciones estúpidas o ignorantes cuyo culpable directo es su autor. Las personas supersticiosas, por su parte, les cuesta trabajo aceptar tanto la aleatoriedad como la culpa personal.
Este poder oscuro ha sido imaginado, definido y nombrado como; mal de ojo, mismo que transmite su daño afectando de diversas maneras a sus víctimas, mismas que para sobrevivir a su ataque deben evitar de alguna manera el contacto ocular directo.
Sin embargo, a lo largo de la historia se han diseñado objetos a los cuales se les atribuyen las cualidades mágicas de ahuyentar el daño ocasionado por este mal, pero como en todo existen niveles y categorías. A continuación te menciono las más comunes:
Hay tres clases del mal de ojo:
Por si es voluntario o involuntario, es que existen diversos tipos de protectores para ayudar a las personas a padecer los infortunios emanados de las miradas pesadas o del tan común llamado mal de ojo, entre las cuales podemos encontrar las siguientes:
Está de más describirlos en este momento pero sigue nuestras futuras columnas y poco a poco irás conociendo más del tema.