“La vida es una visita muy corta a una tienda de juguetes entre el nacimiento y la muerte”
Desmond Morris
Ante la incertidumbre de la vulnerabilidad humana, desde tiempos ancestrales se ha recurrido a un sin fin de medios para calmar el miedo de nuestra efímera existencia, de ahí que en la mayoría de las culturas podemos encontrar el uso de amuletos y talismanes.
Desmond Morris, quien ha viajado por todo el mundo para estudiar la especia humana, pudo comprobar que prácticamente en todas partes la gente usaba alguna clase de amuleto de la suerte , aunque esta variaba de forma de un país a otro.
En cada lugar aunque el amuleto o talismán fuera diferente compartían algunas características en común y estas eran que el objeto estaba dotado de:
Fue descubriendo en sus observaciones que de entrada, hay dos grandes diferenciaciones para entenderlos:
El estudio que realizo se llevó a cabo aproximadamente con observaciones en más de 70 países, en los cuales encontró un común denominador y es que incluso en la actualidad persiste el dolor humano, la incertidumbre y el vacío. Nos sentimos altamente vulnerables, de hecho, muchos de los amuletos permanecen y otros tantos se han adaptado a las necesidades contemporáneas.
El portar amuletos o talismanes es una actividad humana absolutamente fascinante pues sobrevive aún en nuestros días. Y no podemos dejar de lado que, aunque la tecnología nos ha traído muchos beneficios que nos brindan seguridad, no se han eliminado nuestros miedos a amenazas tan básicas como enfermedades, heridas, envejecimiento y la muerte. Es indudable que siempre sentiremos la necesidad de un poco de ayuda sobrenatural.
¿Es válido el uso de estos suplementos en nuestra vida? Finalmente, no podemos dejar de lado que aquello que nos ayude a vivir de manera más asertiva definitivamente nos aporta, lo que si sería lamentable es dejar de accionar para convertirnos en agentes pasivos del destino o de objetos que creamos funcionan con tan solo portarlos.